²⁶ Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.
⁵ Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? ⁶ Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. ⁷ Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. ⁸ Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. ⁹ De pecado, por cuanto no creen en mí; ¹⁰ de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; ¹¹ y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. ¹² Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. ¹³ Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. ¹⁴ Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. ¹⁵ Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.
Texto bíblico Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Derechos renovados 1988, Sociedades Bíblicas Unidas.
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