²¹ Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, ²² confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. ²³ Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.
¹⁷ Enviando, pues, desde Mileto a Éfeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.
²⁸ Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
¹ Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos: ² Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. ³ Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, ⁴ siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, ⁵ por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; ⁶ estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
Texto bíblico Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Derechos renovados 1988, Sociedades Bíblicas Unidas.
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