Los discípulos van donde está la cosecha

Compañerismo

Desde la última vez que nos reunimos, ¿te ha ocurrido algo por lo que estés agradecido?
¿Qué nos ha estresado esta semana y qué necesitamos para que las cosas mejoren?
¿Qué necesidades hay en nuestra comunidad y cómo podemos, como familia en la fe, apoyarnos para atender estas necesidades?
¿Cuál fue la historia la última vez que nos reunimos? ¿Qué aprendimos sobre Dios y sobre las personas?
En nuestra última reunión decidimos aplicar lo que aprendimos. ¿Qué hicimos y cómo nos fue?
¿Con quién compartimos algo de la historia anterior? ¿Cómo respondieron?
Identificamos varias necesidades la última vez que nos reunimos y planeamos atender esas necesidades. ¿Cómo nos fue?
Leamos la historia de Dios para hoy...

San Mateo 9: 35-10: 1

³⁵ Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. ³⁶ Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. ³⁷ Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. ³⁸ Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. ¹ Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

San Mateo 10: 5-20

A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ¹⁰ ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento. ¹¹ Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis. ¹² Y al entrar en la casa, saludadla. ¹³ Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros. ¹⁴ Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. ¹⁵ De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad. ¹⁶ He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. ¹⁷ Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; ¹⁸ y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles. ¹⁹ Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. ²⁰ Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

Texto bíblico Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Derechos renovados 1988, Sociedades Bíblicas Unidas.

Aplicación

Ahora, pidamos a alguien que vuelva a contar la historia, pero esta vez, con sus propias palabras, como si se la estuviera contando a un amigo que nunca la ha escuchado. Podemos ayudarle si se le olvida algún detalle o si añade algo por error. Si añade algo, podemos preguntarle: "¿Dónde encuentras eso en el texto?"
¿Qué nos enseña esta historia acerca de Dios, su carácter y lo que Él hace?
¿Qué aprendemos en esta historia acerca de las personas, incluidos nosotros mismos?
¿Qué aprendemos de esta historia acerca de ser discípulos?
¿Qué podemos hacer esta semana para poner en práctica lo aprendido en esta historia? ¿Qué acción o cosa específica harás?
Antes de que nos volvamos a reunir, ¿con quién vas a compartir alguna enseñanza de esta historia? ¿Conoces a alguien a quien le gustaría descubrir la palabra de Dios en esta app, como lo estamos haciendo nosostros?
Para terminar, decidamos cuándo volveremos a reunirnos y quién facilitará la próxima reunión.
Os animamos a anotar lo que os habéis propuesto hacer y a leer esta historia de nuevo antes de reunirnos. El facilitador os puede compartir el texto o el audio de la historia si alguien no lo tiene. Pidámosle ahora al Señor que nos ayude.

0:00

0:00