La Iglesia ora junta

Compañerismo

Desde la última vez que nos reunimos, ¿te ha ocurrido algo por lo que estés agradecido?
¿Qué nos ha estresado esta semana y qué necesitamos para que las cosas mejoren?
¿Qué necesidades hay en nuestra comunidad y cómo podemos, como familia en la fe, apoyarnos para atender estas necesidades?
¿Cuál fue la historia la última vez que nos reunimos? ¿Qué aprendimos sobre Dios y sobre las personas?
En nuestra última reunión decidimos aplicar lo que aprendimos. ¿Qué hicimos y cómo nos fue?
¿Con quién compartimos algo de la historia anterior? ¿Cómo respondieron?
Identificamos varias necesidades la última vez que nos reunimos y planeamos atender esas necesidades. ¿Cómo nos fue?
Leamos la historia de Dios para hoy...

HECHOS 4: 23-31

²³ Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. ²⁴ Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; ²⁵ que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? ²⁶ Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo. ²⁷ Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, ²⁸ para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. ²⁹ Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, ³⁰ mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. ³¹ Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Texto bíblico Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Derechos renovados 1988, Sociedades Bíblicas Unidas.

Aplicación

Ahora, pidamos a alguien que vuelva a contar la historia, pero esta vez, con sus propias palabras, como si se la estuviera contando a un amigo que nunca la ha escuchado. Podemos ayudarle si se le olvida algún detalle o si añade algo por error. Si añade algo, podemos preguntarle: "¿Dónde encuentras eso en el texto?"
¿Qué nos enseña esta historia acerca de Dios, su carácter y lo que Él hace?
¿Qué aprendemos en esta historia acerca de las personas, incluidos nosotros mismos?
¿Qué aprendemos en esta historia acerca de qué es ser iglesia?
¿Qué podemos hacer esta semana para poner en práctica lo aprendido en esta historia? ¿Qué acción o cosa específica harás?
Antes de que nos volvamos a reunir, ¿con quién vas a compartir alguna enseñanza de esta historia? ¿Conoces a alguien a quien le gustaría descubrir la palabra de Dios en esta app, como lo estamos haciendo nosostros?
Para terminar, decidamos cuándo volveremos a reunirnos y quién facilitará la próxima reunión.
Os animamos a anotar lo que os habéis propuesto hacer y a leer esta historia de nuevo antes de reunirnos. El facilitador os puede compartir el texto o el audio de la historia si alguien no lo tiene. Pidámosle ahora al Señor que nos ayude.

0:00

0:00